Regalos con propósito: cómo celebrar las fiestas decembrinas de manera responsable

Escrito por: Ximena De la Cruz

Se acercan las épocas de regalos, intercambios y celebraciones. En estos días rondan muchas cosas por nuestra mente: las reuniones, la comida, los reencuentros… y, casi siempre, el regalo. Pensamos en qué comprar, dónde conseguirlo y cómo cumplir con ese compromiso que parece inevitable en diciembre.

Sin embargo, pocas veces nos detenemos a reflexionar en todo lo que hay detrás de un obsequio. Las fiestas decembrinas también son una de las temporadas del año en las que más residuos se generan. En México, gran parte de la basura de estas fechas proviene de envolturas, empaques y productos de corta vida útil que, en muchos casos, terminan olvidados, arrumbados o directamente en el basurero. Distintos análisis señalan que el problema no empieza cuando tiramos el residuo, sino desde el diseño y la producción de los regalos.

Imagen: Redacción

Por eso, más que dejar de regalar, la invitación es a cambiar la narrativa del regalo: pasar del consumo impulsivo al regalo consciente. Regalar con intención y responsabilidad puede marcar una diferencia tanto para la persona que recibe el obsequio como para el planeta que habitamos.

Regalar lo que realmente se necesita

Un regalo sostenible comienza escuchando. Priorizar aquello que la persona ha expresado que necesita o desea, y no lo que asumimos que podría servirle, ayuda a evitar compras por compromiso. Esto reduce la probabilidad de que el objeto termine sin usarse, se desperdicie o se convierta rápidamente en residuo.

También es clave apostar por productos durables, reparables y de buena manufactura. Un objeto que acompaña durante años siempre tendrá menor impacto ambiental que varios productos desechables comprados sin reflexión.

Apostar por lo local y lo hecho con cuidado

Apoyar a artesanos, productores y negocios locales no solo fortalece la economía de la comunidad, sino que suele implicar procesos más cuidadosos y escalas de producción menores. Muchos de estos regalos tienen historia, valor cultural y sentido, elementos que difícilmente se encuentran en artículos producidos en masa.

Envoltorios que no acaben en la basura

El envoltorio es uno de los grandes generadores de residuos en estas fechas. Papeles brillantes, moños y recubrimientos metálicos suelen ser difíciles de reciclar. Existen alternativas sencillas y creativas:

  • Reutilizar bolsas, cajas o papel de años anteriores.
  • Usar telas, pañuelos o retazos que después puedan volver a utilizarse.
  • Elegir papel reciclado o sin recubrimientos especiales, evitando escarcha y acabados plásticos.

Además de reducir residuos, estas opciones pueden darle al regalo un toque más personal y significativo.

Regalar con conciencia también es un acto de cuidado

Regalar no tiene por qué estar peleado con el bienestar del planeta. Al contrario, puede ser una forma de demostrar coherencia entre lo que sentimos por las personas que queremos y el futuro que deseamos construir. Elegir con calma, reducir excesos y cuestionar el consumo innecesario son pequeños actos que, sumados, generan un impacto positivo.Estas fiestas, regalar con conciencia es una manera de procurar la felicidad de quien recibe el obsequio y, al mismo tiempo, contribuir al cuidado de un planeta más limpio y justo. Porque un buen regalo no es el que más brilla, sino el que tiene propósito.

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